La nueva versión tendrá en cuenta el impacto de los sistemas inteligentes de control de ascensores, la utilización de energía renovable y el consumo de energía de reserva en la eficiencia energética general, ajustando la clasificación de eficiencia energética de la A a la G original a la de A+++ a la G, elevando los requisitos para alcanzar el nivel más alto de eficiencia energética. La norma también añadirá métodos específicos para la evaluación de la eficiencia energética tras la modernización de los ascensores existentes.