La nueva versión especifica que el consumo de energía en espera del ascensor no debe superar los 50 vatios, lo que representa una reducción del 30% con respecto a la norma anterior. La norma también exige que los fabricantes de ascensores proporcionen datos detallados sobre el consumo de energía en modo de espera y que los etiqueten claramente en los manuales de los productos. Además, la norma fomenta el uso de sistemas de ascensores alimentados por energía solar.