Se implementa oficialmente el nuevo reglamento de ascensores de 2026, se refuerza la responsabilidad de seguridad y se acelera la transformación digital del mantenimiento


El 1 de mayo de 2026, entraron en vigor oficialmente las normas de gestión del uso de equipos especiales TSG 08-2026 emitidas por la Administración Estatal de Regulación del Mercado, que exigen actualizaciones sistemáticas para la gestión de la seguridad de los ascensores. Los cambios principales incluyen:

  1. Responsabilidad ante las personas: los usuarios deben nombrar un director de seguridad y oficiales de seguridad a tiempo completo, y asignar una persona responsable a cada ascensor. El rescate de los pasajeros atrapados debe llegar en un plazo de 30 minutos, con multas de hasta 300 000 yuanes en caso de infracción y prohibiciones industriales de por vida para los responsables.
  2. Innovación en el modelo de mantenimiento: en sustitución del tradicional «mantenimiento a intervalos fijos», se promueve plenamente el mantenimiento basado en el estado (CBM), que programa el mantenimiento de forma dinámica en función de los datos de supervisión del IoT para reducir el exceso de mantenimiento y las inspecciones fallidas.
  3. Evaluación obligatoria de los ascensores antiguos: los ascensores que hayan estado en servicio durante más de 15 años deben someterse a evaluaciones de seguridad periódicas; las unidades que no cumplan con las normas deben renovarse o desecharse para evitar riesgos importantes.
  4. Trazabilidad totalmente digital: los registros de mantenimiento, los informes de inspección y los datos sobre averías se archivan electrónicamente y son a prueba de manipulaciones, lo que permite a los reguladores acceder a los datos en tiempo real y realizar una supervisión transparente.

Tras la entrada en vigor del reglamento, se puso en marcha una rectificación especial del mantenimiento de los ascensores en todo el país, con lo que se eliminaron las empresas de mantenimiento que no cumplían las normas y tenían poca capacidad, lo que hizo que la competencia del sector pasara de la «guerra de precios» a la competencia de alta calidad basada en la tecnología, el servicio y la seguridad. Para las empresas de comercio exterior, la nueva norma aumenta las barreras de entrada en el mercado nacional e impulsa a los productos de exportación a cumplir con los más altos estándares internacionales en materia de sistemas de seguridad, inteligencia y mantenimiento.