Las nuevas normas chilenas de seguridad para ascensores se implementaron en junio de 2026 y los requisitos del sistema eléctrico y de ciberseguridad se actualizaron por completo
Cambios fundamentales de la nueva regulación: primero, la actualización de la seguridad eléctrica, el sistema eléctrico del ascensor debe cumplir con la norma IEC 60364-7-729, agregar requisitos de prueba obligatorios para la protección contra cortocircuitos, protección contra sobrecargas y protección contra fugas. Los componentes eléctricos deben pasar la certificación de seguridad de la SEC chilena; en segundo lugar, los requisitos obligatorios de ciberseguridad, los ascensores inteligentes con funciones de red y monitoreo remoto deben cumplir con la norma de ciberseguridad industrial IEC 62443, tener funciones de cifrado de datos, control de acceso y protección de vulnerabilidades, y deben presentar un informe de evaluación de riesgos de ciberseguridad; en tercer lugar, una mayor compatibilidad electromagnética de EMC, los equipos eléctricos de los ascensores deben pasar todas las pruebas de compatibilidad electromagnética de las series EN 55011 y EN 61000, y la radiación el límite de interferencia se reduce en un 30% en comparación con la norma anterior; en cuarto lugar, el modo de certificación ajustado, cancela el reconocimiento de los informes de pruebas de laboratorio en el extranjero. Todas las pruebas deben realizarse en laboratorios acreditados locales chilenos. Las empresas que solicitan la certificación por primera vez deben pasar la auditoría de fábrica, y el período de validez del certificado se reduce de 5 a 3 años. En quinto lugar, gracias al fortalecimiento de la supervisión del mercado, la aduana chilena incluye los ascensores como productos clave de inspección. Los productos sin certificación se devolverán directamente. Las empresas que vendan infringiendo las normas recibirán una multa de hasta el 25% del valor de la mercancía. Las personas con circunstancias graves serán incluidas en una lista negra y se les prohibirá ingresar al mercado chileno en un plazo de 5 años.