El 18 de febrero de 2026, el Comité Técnico ISO/TC 178 de la Organización Internacional de Normalización emitió oficialmente la norma internacional ISO/TS 8102-23:2026 Requisitos eléctricos para ascensores, escaleras mecánicas y andenes móviles: Parte 23: Especificaciones técnicas para los sistemas de Internet de las cosas, que es la primera norma internacional especial del mundo para sistemas de IoT para ascensores. Los contenidos principales de la norma incluyen: En primer lugar, aclara la arquitectura y los requisitos funcionales del sistema IoT de los ascensores, estandariza las pautas de diseño de la capa de percepción, la capa de red, la capa de plataforma y la capa de aplicación, cubriendo todo el proceso de recopilación, transmisión, almacenamiento, análisis y aplicación de datos. En segundo lugar, refina los requisitos de seguridad de los datos del sistema IoT de los ascensores y aclara los estándares técnicos obligatorios para el cifrado de datos, la autenticación de identidad, el control de acceso y la protección de la privacidad, para evitar el riesgo de filtración de datos y ataques a la red. En tercer lugar, estandariza los requisitos de interconexión e interoperabilidad de los sistemas de IoT de los ascensores y formula estándares unificados de protocolos de comunicación e interfaz de datos para lograr la compatibilidad e interoperabilidad de los equipos de diferentes fabricantes. En cuarto lugar, aclara los requisitos de rendimiento y fiabilidad del sistema de IoT de los ascensores y formula indicadores cuantitativos para la precisión de la recopilación de datos, el retraso en la transmisión y la estabilidad del sistema. En quinto lugar, estandariza los requisitos de aplicación del IoT para ascensores en escenarios como el funcionamiento y el mantenimiento inteligentes, la alerta temprana de fallos, la gestión del consumo de energía y la supervisión de la seguridad, proporcionando una guía técnica unificada para la investigación, el desarrollo y la aplicación de la tecnología IoT de los ascensores a nivel mundial. Tras su publicación, la norma ha sido adoptada como especificación técnica industrial por muchos países y regiones de todo el mundo, como la Unión Europea, China y los Estados Unidos.